El término domótica tiene su origen en la palabra del latin “Domus” que significa vivienda (casa) y del sufijo “tica”, que se asocia con el final de las palabras como automática, robótica o informática.

Fundamentalmente la domótica es la integración de recursos tecnológicos que permite dotar de un sistema inteligente de gestión y control a una vivienda, aportando beneficios energéticos, de comunicación, de confort y seguridad.

El termino domótica no es un concepto muy conocido, se la ha englobado en expresiones como “Edificio Inteligente” o “La casa del futuro

“Que el despertador suene cada mañana de trabajo a las 06h30, que la TV se encienda con el canal favorito de noticias, que desde la cocina se perciba el aroma de café y la tostadora prepare el pan, mientras me acerco al baño la luz se encienda automáticamente. Que al salir de casa se active la alarma, se apaguen todas las luces, se desconecten todos los aparatos eléctricos y, si un intruso entra en la vivienda podré saberlo inmediatamente y conocerlo a través del celular o del computador. Vigilar la casa visualizando imágenes de video de las distintas áreas donde se han instalado cámaras. Que al llegar a casa, el portón del garaje se abra automáticamente y poder abrir la puerta principal sin llave, reconociendo mi imagen”.

El texto anterior no es una concepción futurista, es una recreación de una realidad posible en que la vivienda ha sido dotada de un sistema de gestión y control, un conjunto de funcionalidades tecnológicas de la domotica, aplicables también a edificios y centros de estudios o trabajo de naturaleza no residenciales, y que en estos casos se ha comenzado a utilizar el termino Inmotica, en vez de domótica.

En líneas generales los sistemas de gestión y control de viviendas (sistemas domotizados) se ocupan de 4 grandes áreas: Energía, Comunicaciones, Seguridad y Confort.